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Publicado por VRedondoF para *LA ESTRATEGIA .. el 11/03/2008 05:37:00 PM
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Hasta el rey de la jungla está dispuesto a cambiar su imagen personal (o animal) para ganarse la la atención de gorilas, cebras y demás friends de la sabana. Las peluquerías y los servicios de estética crecen porque la apariencia y la belleza son motivadores sociales cada vez más relevantes. Nunca tantos adolescentes han gastado tanta pasta y tan frecuentemente en peinados, tintes y cortes fashion. ¿Han decidido libremente mantenerse compulsivamente a la moda o es que el contexto social imperante les motiva inexorablemente a estar pedientes de los pelos que llevan? Carlos Sastre ha ganado hoy domingo el Tour de Francia. Para ello tuvo que superarse en la etapa de ayer como nunca lo había hecho, en una contrarreloj individual que no le venía nada bien por su condición de ciclista más escalador que corredor. ¿Ha demostrado una gran fuerza de voluntad y coraje, o es que las condiciones específicas antes de iniciar esa etapa clave (una ventaja de 1 minuto y medio sobre el segundo clasificado y estar a un solo día del final de la carrera) le hicieron volar? Está claro que uno puede ganar sin ser el más habilidoso o capaz, y hacer esfuerzos "sobrehumanos" si se producen las condiciones motivacionales necesarias.Usted es su Mejor Motivador
J.R. Román
Conferenciante Internacional
El tener significado en la vida, tener metas especificas, Sentirse amado,
conocer a Dios y saber que tenemos la chispa interna, que nos mueve hacia la realización de nuestros deseos, nos convierte en e mejor motivador del mundo.
Motivación significa tener motivos porque vivir, Dirección a donde ir, seguridad interna en nuestras capacidades y fe en que Dios tiene interés en nuestra vida.
Motivación es esa fuerza interna que nos impulsa a buscar alternativas
y soluciones a los obstáculos que se interponen entre nuestros objetivos.
Es un entusiasmo contagioso que revitaliza nuestra visión. es el deseo que genera una fuerza interna, que mientras otros dicen que no podemos,
que no perdamos el tiempo, que otros lo han intentado y no lo han logrado; la conciencia nos confirma que hay que continuar, hay que seguir hasta encontrar las formula de superar los grandes obstáculos.
Usted es su Mejor Motivador
J.R. Román
Conferenciante Internacional
El tener significado en la vida, tener metas especificas, Sentirse amado,
conocer a Dios y saber que tenemos la chispa interna, que nos mueve hacia la realización de nuestros deseos, nos convierte en e mejor motivador del mundo.
Motivación significa tener motivos porque vivir, Dirección a donde ir, seguridad interna en nuestras capacidades y fe en que Dios tiene interés en nuestra vida.
Motivación es esa fuerza interna que nos impulsa a buscar alternativas
y soluciones a los obstáculos que se interponen entre nuestros objetivos.
Es un entusiasmo contagioso que revitaliza nuestra visión. es el deseo que genera una fuerza interna, que mientras otros dicen que no podemos,
que no perdamos el tiempo, que otros lo han intentado y no lo han logrado; la conciencia nos confirma que hay que continuar, hay que seguir hasta encontrar las formula de superar los grandes obstáculos.
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-JR Román-Conferenciante Internacional
- J.R. Román -Conferenciante Internacional
Ahora que se acaba el verano y que hay que volver al trabajo, a la universidad, al instituto… ahora que hay que empezar a correr la recta final hacia el fin de año, hacia la meta con todos esos objetivos que nos hemos ido marcando, ahora es el momento de cargar las pilas. Descansar ya hemos descansado; ahora es el momento de centrarnos y buscar la inspiración que nos conduzca a nuestros objetivos.
Éste es el segundo meme de Guía de Gerencia y, francamente, creo que va a ser muy interesante. Como ya te habrás dado cuenta trata sobre la inspiración, ya que después de haber leído el siguiente post de Zen Habits, en el que me he inspirado, decidí recopilar mi propia lista de videos inspiracionales (intentando que fueran videos en castellano o subtitulados).
A todos los que trabajamos en ventas creo que alguna vez nos han puesto el famoso video del "voy a vender mogollón". Personalmente creo que es el perfecto ejemplo de cómo no hay que inspirar a la gente, ya que lo más importante es centrar la atención y la energía sobre los valores y principios más nobles, más puros, y más elementales, para poder dirigir nuestros esfuerzos hacia la consecución de nuestros objetivos. Estos principios o valores son tan antiguos como la propia humanidad, por eso son faros cuya luz alumbra la oscuridad de los más grandes problemas y dificultades, del sufrimiento más profundo, permaneciendo como referencia y resistiendo el paso del tiempo.
Ésta es mi lista. Si no tienes blog para participar en el meme puedes dejar los videos que mas te inspiran en los comentarios. Espero que los disfrutes:
1. Will Smith: Running and Reading (The key to life)
No conocía este video hasta que no lo ví en el artículo de Leo. Will Smith habla sobre los dos factores de éxito en la vida: correr y leer, o trabajar el espíritu de sacrificio y no rendirse nunca, y aprender de la experiencia de los que nos han precedido). Simplemente genial.
2. Al Pacino: Pulgada a pulgada (Un día cualquiera)
Un discurso realmente potente sobre el paralelismo entre la vida y el deporte, sobre cómo se gana y cómo se trabaja en equipo. Muy potente.
3. Stallone: Voy a decirte algo que tú ya sabes (Rocky VI)
Este monólogo ya hizo furor en Guía de Gerencia, tanto que incluso estuvo en menéame :-)
4. Mel Gibson: Libertad (Braveheart) (historia real para los que disfrutan con la Historia)
Este discurso ya es mítico en la historia del cine (aunque no tanto como el que viene después). Toca el tema de la libertad, la responsabilidad, y el momentum.
5. Charles Chaplin: Discurso final (El gran dictador)
Lo siento. Video de obligatorio visionado. Uno de los discursos más bellos y más inspiradores de toda la historia del cine.
6. Robin Wiliams: ¡Oh capitán! ¡Mi capitán! (El club de los poetas muertos) (Del poema de Walt Whitman).
Un buen ejemplo de que la autoritas siempre vence a la potestas.
7. Paul Potts: Operación Triunfo UK
Aunque los demás se burlen, hay que confiar en uno mismo.
8. Nike: Streets Have no Name
Este video es un poco más personal, ya que está ligado a mi breve paso por Nike. Cuando lo ves en una pantalla gigante en un auditorio con más de 1.000 personas a todo volumen, y encima con un famoso guitarrista tocando la canción en directo… impresionante. El video es una recopilación de anuncios inspiracionales, así que si te gusta el deporte y te gusta Nike, seguro que disfrutas viendo el video.
9. Nike: Lance Amstrong
Otro anuncio de Nike con Lance Amstrong como protagonista. Todo el mundo conoce la historia de este deportista y su vinculación con Livestrong y la lucha contra el cáncer.
10. Steve Jobs: Conferencia de graduación en la Universidad de Stanford
Tres lecciones magistrales para la vida de un hombre que ha vivido mucho e intensamente. Un clásico de internet que está por todas partes. Realmente inspirador.
Parte 1
Parte 2
Ahora te toca a tí. Responde al meme en tu propio blog con la lista de tus videos preferidos para inspirarte o déjalos en los comentarios. Vamos a elaborar entre todos una gran lista :-)
Una significativa historia que tiene mucho que ver con un principio educativo de singular importancia:
lo que esperan que nosotros seamos y lo que creen los demás que nosotros valemos influye decisivamente en lo que realmente somos.
Esta es la historia que deseo compartir con el lector.
Dos amigos marineros viajan en un buque carguero por todo el mundo. Esperan la llegada a cada puerto para bajar a tierra y beber, comer y encontrarse con mujeres. Un día llegan a una isla perdida en el Pacífico, desembarcan y se van al pueblo para aprovechar las pocas horas que iban a permanecer en tierra. En el camino se cruzan con una mujer que está arrodillada en un pequeño arroyo lavando ropa. Uno de ellos se detiene y le dice al otro que lo espere, que quiere conocer a esa mujer. El amigo, al verle y notar que esa mujer no es nada del otro mundo, le dice que para qué, si en el pueblo seguramente van a encontrar chicas más hermosas, más dispuestas y divertidas.
Sin embargo, el primero se acerca a la mujer y comienza a hablarle y preguntarle sobre su vida y sus costumbres: cómo se llama, qué es lo que hace, cuántos años tiene, si puede acompañarlo a caminar por la isla. La mujer escucha cada pregunta sin responder ni dejar de lavar la ropa, hasta que finalmente le dice al marinero que las costumbres del lugar le impiden hablar con un hombre, salvo que éste manifieste la intención de casarse con ella, y en ese caso debe hablar primero con su padre, que es el patriarca del pueblo. El hombre la mira y le dice: "Está bien, llévame ante tu padre. Quiero casarme contigo".
El amigo no lo puede creer. Piensa que es una broma o un ardid para conseguir los favores de esa mujer y le dice: "¿Para qué tanto lío? Habrá un montón de mujeres más hermosas en el pueblo". El hombre le responde: "No es una broma. Me quiero casar con ella. Quiero ver a su padre para pedir su mano": Su amigo, más sorprendido aún, insiste: "Tú estás loco. ¿Qué le viste?, ¿seguro que no tomaste nada?" Pero el hombre, como si no escuchase a su amigo, sigue a la mujer hasta el encuentro con el patriarca de la aldea. Cuando lo encuentra, le explica que han llegado hacía muy poco a esa isla y que le viene a manifestar su interés de casarse con una de sus hijas. El jefe de la tribu lo escucha y le dice que en esa aldea la costumbre es pagar una dote por la mujer que se elige para casarse. Le explica que tiene varias hijas, y que el valor de la dote varía según las bondades de cada una de ellas. Por las más hermosas y más jóvenes se debe pagar nueve vacas. Las hay no tan hermosas y jóvenes, pero excelentes cuidando niños, que cuestan ocho vacas, y así disminuye el valor de la dote el tener menos virtudes.
El marino le explica que entre las mujeres de la tribu ha elegido a una que vio lavando ropa en un arroyo, y el jefe le dice que esa mujer, por no ser tan agraciada, le podría costar solamente tres vacas. "Está bien, respondió el hombre, me quedo con la mujer que elegí y pago por ella nueve vacas". El padre de la mujer, al escuchar aquello le dice: "Usted no entiende. La mujer que eligió cuesta tres vacas. Mis otras hijas, más jóvenes, cuestan nueve vacas". "Entiendo muy bien, responde nuevamente el hombre. Me quedo con la mujer que elegí y pago por ella nueve vacas".
Ante la insistencia del hombre, el padre, pensando que siempre aparece un loco, acepta y de inmediato comienzan los preparativos para la boda. El marino amigo no lo puede creer. Piensa que el hombre ha enloquecido de repente, que ha enfermado, que se ha contagiado de una rara fiebre tropical. No acepta que una amistad de tantos años se termine en unas pocas horas. Finalmente la ceremonia se realiza, el hombre se casa con la mujer nativa, su amigo es testigo de la boda y a la mañana siguiente parte en el barco, dejando en esa isla a su amigo de toda la vida.
El tiempo pasa, el marinero sigue recorriendo mares y puertos a bordo de los barcos cargueros más diversos y siempre recuerda a su amigo y se pregunta: "¿Qué estará haciendo?, ¿cómo será su vida?, ¿vivirá aún?, ¿seguirá casado con aquella mujer?". Un día el itinerario de un viaje lo lleva al mismo puerto donde años atrás se había despedido de su amigo. Está ansioso por saber de él, por verlo, abrazarlo, conversar y saber de su vida. Así es que, en cuanto el barco amarra, salta al muelle y comienza a caminar apurado hacia el pueblo.
De camino al pueblo se cruza con un grupo de gente que venía caminando por la playa en un espectáculo magnífico. Entre todos llevan en alto y sentada en una silla a una mujer bellísima. Todos cantan hermosas canciones y obsequian flores a la mujer y ésta los retribuye con pétalos y guirnaldas. 'El marinero se queda quieto, parado en el camino hasta que pierde al cortejo de vista. Luego, retoma su senda en busca de su amigo. Pregunta por él y, al poco tiempo lo encuentra. Se saludan y abrazan como lo hacen dos buenos amigos que no se ven durante mucho tiempo. El marinero no para de preguntar: "¿Cómo te fue?, ¿te acostumbraste a vivir aquí?, ¿te gusta esta vida, ¿no quieres volver?". Finalmente se anima a preguntarle: "¿Cómo está tu esposa?".
Al escuchar esa pregunta, su amigo le responde: "Muy bien, espléndida. Es más, creo que la viste llevada en andas por un grupo de gente en la playa que festejaba su cumpleaños". El marinero, al escuchar aquello, recordando a la mujer insulsa que años atrás encontraron lavando ropa, preguntó: "Entonces, ¿te separaste?". "No, es la misma mujer". "No es cierto, no puede ser", replica el amigo. "Sí, es la misma mujer que encontramos lavando la ropa años atrás". "Pero ésta es muchísimo más hermosa, femenina y agradable, ¿cómo puede ser?", dice el amigo.
"Muy sencillo, responde el marido. Me pidieron de dote tres vacas por ella y ella creía que valía tres vacas. Pero yo pagué por ella nueve vacas, la traté y consideré siempre como una mujer de nueve vacas. La amé como a una mujer de nueve vacas. Y ella se transformó en una mujer de nueve vacas".
| RESCATE DEL PLACER EN EL TRABAJO |
"Cuando hay algo que tiene |
Aprendiendo de la Historia Mi primer trabajo fue a los 14 años, cuando me encontraba iniciando la Escuela Técnica en la que me había instalado mi padre. Un vecino que era electricista me empleó como Ayudante. Teníamos una muy buena relación interpersonal. Había momentos en que la situación de trabajo me resultaba divertida, pues él era sordo y con frecuencia se producían situaciones graciosas, tanto en su relación conmigo como con los clientes. Mi relación con la tarea en cambio no era buena. Ese trabajo no me gustaba. Mi tarea consistía en escuchar las elucubraciones de Camilo acerca del lugar de la falla en la instalación para la que nos habían llamado. Luego venía la orden: "Abrí esa caja", "destornilla aquella tapa", "súbete a la escalera y quita ese artefacto", "Tira del cable azul, mira si se mueve el rojo" (cuando él tiraba desde otra caja de luz). Ahí es donde se producían escenas graciosas. Camilo gritando desde una habitación y yo contestándole desde la otra. Los malos entendidos y sus enojos porque no escuchaba bien. Pero finalmente, y aquí lo importante, aparecía su expresión de alegría y satisfacción cuando resolvía el problema y concluíamos el trabajo. En su sencillez y la simplicidad de este trabajo, Camilo ponía cariño y gozaba con los elogios y muestras de reconocimiento de algunos clientes. También trabajé por aquella época en un taller de bobinas de motores eléctricos, una estación de servicios, un hotel de veraneo, una confitería, una carpintería, un taller de reparación de carrocerías; luego en una empresa multinacional y en una empresa estatal. En esta última como dibujante técnico primero y luego, cuando me recibí de Psicólogo en el Centro de Formación, donde hice mis primeras experiencias como "aprendiz de hechicero" en mi campo profesional. Recién en este último trabajo me sentí bien y pude percibir en mí mismo algo que me vinculaba con aquella expresión de alegría y satisfacción de Camilo. A esa altura, ya había llamado mi atención el hecho de que a tanta gente no le gustara su trabajo. El lunes costaba arrancar. Cada día de la semana transcurría lentamente y el viernes no llegaba nunca. Parecía un sacrificio permanecer en el trabajo hasta la llegada del fin de semana siguiente. Poco a poco me fui sintiendo cautivado por esta observación del malestar por el trabajo y la fantasía de que pudiera concentrarse el tiempo placentero sólo en los fines de semana. Yo casi ni había percibido mi propio malestar hasta aquellos largos años que pasé sobre el tablero de dibujo. En la oficina tenía dos compañeros con quienes compartía aquellas largas horas de cada día laboral: José, empleado administrativo y Osvaldo, instrumentista. Al lado, puerta por medio, nuestro jefe, el Sr. López. José tenía su propio ritmo de trabajo y cumplía "con lo justo". No regalaba nada. Mantenía apenas conforme a su jefe aunque no satisfecho. Osvaldo era un bohemio que había logrado ordenar su vida con la ayuda que le proporcionaba haberse convertido en un empleado por cuenta ajena, un horario que cumplir y un sueldo seguro a fin de mes. Algunos Interrogantes ¿Pero no estaría presente en ese sudor la idea del esfuerzo más que del castigo? Uno hace esfuerzos y suda para realizar actividades, -laborales y extralaborales-, y muchas de ellas son sumamente placenteras. ¿Por qué y para qué trabajaríamos?. Sentía la necesidad de indagar y profundizar estas preguntas. ¿Cuál es el sentido de trabajar? ¿De trabajar en qué? Por otro lado me conectaba con mi padre a quien muchas veces le había oído decir que "seguramente no debe haber algo más nocivo (jodido decía él), que tener que trabajar en lo que a uno no le gusta". Él tenía un modesto taller de reparación de instrumentos, tenía claro cuales eran las reparaciones que le gustaba realizar y cuales no. Pero no siempre llegaban a su taller trabajos que lo invitaran a zambullirse en su ejecución. Y así fue que en mi adolescencia tuve que comenzar a trabajar, no porque me gustara hacerlo a esa temprana edad, sino para ayudar a cubrir el déficit de la economía familiar. Entonces los modelos que se presentaban eran los "Josés", los "Osvaldos", y mi padre. ¿Y los "Camilos"? ¿Cómo eran éstos, cómo funcionaban?. En realidad había conocido muy pocos. Los primeros, aún cuando había épocas de sueldos magros y no estaban satisfechos con su trabajo, tenían sus necesidades básicas y las de sus familias cubiertas. El segundo, cuando tenía trabajos que le gustaban la pasaba bien, pero generaba una sensación de cierto desamparo en la prole. Camilo gozaba de su trabajo y su autonomía, pero sufría los altibajos de cierta estacionalidad. Me costaba aceptar que estos fueran los únicos caminos y convivo desde entonces interesado en encontrar salidas inteligentes a estas situaciones, que vengo observando con pena, pero con la convicción de que es posible encontrar alternativas de solución. Satisfacción e Insatisfacción Esto ha tenido altos y bajos a lo largo de los primeros años y los bajos fueron los que precisamente me llevaron a atravesar situaciones dolorosas, pero de crecimiento. Luego salí de aquella empresa estatal, me trasladé de ciudad y entré en una empresa privada productora de alimentos y más tarde en una empresa de seguros. Siempre en el área de Recursos Humanos. Preso de aquellas buenas remuneraciones, temeroso e inseguro para imaginarme siquiera alguna alternativa de cambio, tuve que armarme de varias dolorosas contracturas musculares en mi espalda como para poder comprender que el verdadero placer en el trabajo no pasaba por ganar buen dinero. A esa altura ya había transitado algunos caminos teóricos, pero me llevó todavía un tiempo más reencontrarme con aquellas tempranas observaciones de la situación laboral de mis compañeros José y Osvaldo, hacer una conceptualización sobre estas experiencias y crear una propuesta que contribuya a revisar las consecuencias nocivas de la interpretación parcial del "ganarás el pan con el sudor de tu frente". Otras Preguntas Vínculo con la Tarea Para él su aporte tenía un sentido muy claro lo que hacía que su energía apareciera en forma espontánea y natural para resolver los problemas que se le presentaban. Tenía sentido para él poner su capacidad productiva en lo que realizaba y el hacerlo bien constituía un elemento motorizante para querer hacerlo cada vez mejor. Los resultados de su trabajo en términos de calidad nunca hubieran podido ser alcanzados por alguien que no tuviese aquel diapasón afinado en ese registro tonal. Cualquier persona podría cumplir obedientemente indicaciones para realizar trabajos como el de Camilo, pero la calidad de lo logrado por obediencia nunca sería equiparable a la de quien trabaje con entusiasmo y hasta con pasión. Los grandes hombres siempre han sido apasionados por su que hacer. Ningún gran descubridor de nada ha sido alguien frío, desapasionado, lo que sí observamos es que la pasión está alineada con el objeto de estudio o trabajo. Sin pasión es imposible desarrollar al máximo el talento del que se dispone. Cuando uno está en su eje, las cosas siempre salen bien. Muchas veces las necesidades de encontrar respuestas a la emergencia, en lo económico por ejemplo, nos lleva a hipotecar años de nuestra vida instalados en actividades que no nos harán surgir nunca el despertar de aquella pasión motorizante del crecimiento profesional. En procura de una mirada más completa, consideremos que en nuestros trabajos, además de vincularnos con una tarea, estamos en contacto con otras personas. La calidad de nuestros vínculos con Jefes, Pares, Colaboradores y otras personas, será también una variable que incidirá en nuestro bienestar o malestar en el trabajo. Volviendo a mis 14 años. La tarea que realizaba como ayudante de Camilo no me gustaba, pero la calidad de la relación interpersonal con él era buena. Me sentía bien trabajando con Camilo y era claro que a él también le gustaba que yo fuera su ayudante. Una de las condiciones básicas para garantizar los resultados en el ejercicio del liderazgo es la capacidad de generar un buen clima emocional. Si esto se logra, las necesidades de los colaboradores podrán ser planteadas y éstas podrán ser escuchadas y atendidas con mejores resultados. Si el diálogo se realiza en un marco de confianza mutua y respeto por el otro, el principio de autoridad se establece sin tensiones y se generan las condiciones propicias para el aprendizaje, tanto de los conductores como de los conducidos. Si es posible por ejemplo enseñar/aprender a partir de los errores, tanto propios como ajenos; si se posee la humildad necesaria para reconocer los propios desaciertos y humanizar los roles laborales al poder mostrar que todos somos falibles, tanto conductores como colaboradores, esto produce una mayor simetría vincular. Un factor clave es la capacidad del conductor para reconocer los avances en el crecimiento de sus colaboradores, pudiendo no solo escuchar propuestas de innovación, sino incluso estimulando a que surjan. Pensamos que el sano desarrollo de un rol laboral, depende como en cualquier orden de la vida, en gran medida, de cómo nos hayamos sentido acompañados y respetados por nuestros formadores, por aquellos que tuvieron la misión de facilitar la búsqueda de los caminos a transitar en nuestro crecimiento personal y profesional. Reflexionando Es necesario que reconozcamos a los Camilos, Josés, Osvaldos, etc. que nos habitan. El haberlos creado ha sido la mejor respuesta que pudimos darnos frente a las situaciones que debimos afrontar en nuestra historia laboral. Los hemos creado del mismo modo en que creamos tantos otros personajes que habitan en nuestro mundo inconsciente y nos condicionan en nuestra forma de estar en el mundo del trabajo. Esto es muy importante para identificar cuales son aquellos aspectos sobre los que debemos trabajar en nosotros mismos para corregir y mejorar. Vínculo con la Organización Nuestros valores pueden ser o no coincidentes con los de la Organización para la que trabajamos. Y aquí también, a veces, por imperio de la necesidad permanecemos atrapados y con la sensación de imposibilidad de emigrar. El primer aspecto al que me quiero referir en este punto es el que hace a la reciprocidad. No existe ningún vínculo que se pueda sostener en el tiempo si no se mantiene dentro de límites aceptables en términos de reciprocidad. En el vínculo con la Organización, debemos poder sentir que existe un buen balance entre lo que aportamos y lo que recibimos. Esto tiene un componente objetivo y otro subjetivo. Pero si en el proceso de intercambio se produce una marcada desigualdad, el vínculo se lesiona primero y luego se quiebra. Pretender prolongar en el tiempo una situación vincular que ha sufrido este quiebre, inevitablemente tendrá un alto costo en salud. Pues si no puede resolverse, se instalará la queja, que es un indicador preciso de impotencia. El segundo aspecto es la consistencia entre los sistemas de valores de las personas y la Organización. Una cuestión que siempre está presente en toda situación de trabajo, es la trascendencia. Es la contribución que uno hace al mundo con su trabajo. En este sentido cobra relevancia la naturaleza del producto de la Organización. ¿El producto o servicio que nuestra Organización brinda está alineado con nuestros valores? ¿Cómo es sino formar parte de una industria que fabrica elementos para producir la muerte?, fábrica de armas, industria del tabaco, etc. En mi práctica clínica y como Consultor Institucional he encontrado muy frecuentemente, cómo el no revisar estas cuestiones que parecen tan sutiles suele producir síntomas, que si no son debidamente atendidos, pueden derivar con el tiempo en enfermedades. Abrir un espacio para reflexionar sobre estas cuestiones es necesario y sumamente saludable, tanto para la gente como para la Organización. Si no hay capacidad de reflexión y acción, aparece la queja. A la inversa, si se está en posición de dominio de la situación, no queda espacio para la queja. Una sencilla observación: si vemos cómo y en quienes aparece la queja, nos daremos cuenta que en aquellas personas con capacidad de conducción, la queja prácticamente no tiene lugar. Y lo opuesto, cuando observamos personas muy quejosas, vemos que en general su capacidad de conducción es limitada. La actitud proactiva es lo que garantiza la autonomía y el buen aprovechamiento de los recursos para encontrar salidas frente a las dificultades. Es lo que nos aleja de la dependencia. El Desafío Empleadores y empleados necesitan encontrarse en torno a valores comunes. ¿Cómo hacer para que la gente trabaje en aquello que más le gusta, de tal manera que naturalmente aparezca en su rostro aquella sonrisa de satisfacción de Camilo? Las Organizaciones necesitarían sólo facilitadores y coordinadores del aporte de cada uno de sus integrantes. Serían innecesarios los jefes mandones, los supervisores controladores, tantos sistemas normativos orientados a mantener la disciplina, controlar la puntualidad, el ausentismo, etc. Cada uno, de un modo natural, desplegaría al máximo su talento si se le brindaran las condiciones propicias para ello. Quizás esto, que para algunos pueda sonar como una utopía, merezca ser reflexionado y discutido con sabiduría y pasión. Tengo la convicción de que entre los extremos contenidos por el clásico "no se puede" y los "proyectos delirantes", en algún punto siempre se encuentra el "Proyecto Posible". Si pensamos en el pequeño grupo al que cada uno pertenece, en esa microsituación de trabajo, es posible que de 10 situaciones analizadas podamos poner en práctica 2 ó 3 acciones de mejora. Si logramos esto, habremos mejorado un 20 ó 30% de lo considerado. Y si respetamos el principio de mejora continua, esta puede ser una forma sencilla, quizás de bajo perfil pero realista, de conducir un proceso de cambio hacia una situación de trabajo cada vez mejor. La mitad de nuestra vida de vigilia o más, la pasamos en nuestro trabajo. Nuestro compromiso con nosotros mismos es hacer nuestra vida cada vez mejor. Estamos convencidos de que es bueno para nosotros y para los otros. Será beneficioso entonces hacer una inversión de tiempo y esfuerzo buscando caminos que nos ayuden a revisar y re-matrizar nuestro modo de estar en el mundo del trabajo, rescatando el sentimiento de legalidad interior por la búsqueda del placer en el trabajo. Eduardo Larriera Artículo publicado en la Revista Training and Development – marzo 2003 |
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